lunes, 14 de febrero de 2011

Cuéntame un cuento: Érase una vez...

Tal vez un buen comunicador tan sólo sea un buen contador de historias... 

"La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda, y cómo la recuerda para contarla", escribió Gabriel García Márquez. ¿Cómo saben nuestros recuerdos? ¿Cuál es el sabor de una historia? Palabras, frases, párrafos, se van a convertir a partir de ahora en los ingredientes idóneos para paladear relatos, reales, ficticios o con una sabia combinación de ambos.

Saber escribir puede convertirse en un juego pero tenemos que aprender sus reglas; el uso correcto de los signos de puntuación, de la gramática y de la ortografía española, sin olvidar el uso del buen vocabulario y de los recursos estilísticos que están a nuestro alcance, que son bastantes. Adelanto algunas claves de la buena redacción: evitad las frases alargadas, los tópicos de siempre y cultivar el deseo de agradar y entretener a un fiel lector. Ése es el quid de la cuestión.



¿Cómo se consigue? A base de mucha lectura, de buena literatura a ser posible, mucha práctica y, desde luego, teniendo algo interesante que contar, aportando un enfoque original, distinguiéndonos en el cómo contarlo porque el qué (el contenido) puede ser contado por muchos. Eso sí, siempre con visiones diferentes. De nada sirve tener mucha voluntad y no adquirir una personalidad propia en nuestros escritos.

Os acompaño un enlace a una historia, basada en hechos reales, que puede servir de modelo a la hora de intercalar diálogos con descripciones. La historia de Mustafá. Procurad añadir a vuestra historia imágenes o fotografías, junto con ladillos en negrita para facilitar la lectura del texto completo.

Espero vuestras historias en formato word y, después, ya sabéis, a publicarlas en el blog...

No hay comentarios:

Publicar un comentario